Aunque no lo tengas, emociónate como si lo tuvieras, para que todas las células de tu cuerpo crean que lo tienes, pues una vez que el cuerpo lo cree lo crea.
Aunque no lo tengas, emociónate como si lo tuvieras, para que todas las células de tu cuerpo crean que lo tienes, pues una vez que el cuerpo lo cree lo crea.