Cuanta más luz recibamos, y seamos capaces de integrar, más grande se hace la vasija, más se amplia nuestra receptividad para recibir más. Sin embargo cuando deseamos algo físico, el deseo se termina en el momento que lo recibimos, por eso no se aumenta la vasija cuando recibimos fisicalidad, al contrario, se elimina el deseo y esa es la causa de las depresiones, ya que la esencia del ser humano es el deseo, y cuando carecemos de deseos entramos en la tristeza. No puedes tener una vida llena de alegría, de deseo continuo, si solo buscas la fisicalidad de las cosas o de las personas, tienes que ir más allá, tienes que desear luz, energía, para que ese deseo y esa alegría perduren, para que esa vasija sea cada vez más grande y te vuelvas uno con esa energía infinita.